Avena apta para celíacos

El tratamiento dietético de la celiaquía y también de la dermatitis herpetiforme (enfermedad de la piel frecuentemente asociada a la intolerancia al gluten), trae la exclusión de la dieta de todos los cereales como así también de todos sus derivados con este compuesto.

Son sustituidos por aquellos que no lo contienen, tales como el arroz, el maíz y otros menos comunes en nuestra cultura alimentaria como el mijo y el sorgo.

La intolerancia a la gliadina del gluten, la proteína tóxica, cursa con una respuesta inmunológica que causa daño a nivel de la mucosa del intestino delgado, con la mal absorción generalizada de los nutrientes de los alimentos.

La proporción de la mal absorción dependerá de la porción de intestino delgado que s encuentra afectada. La dietoterapia posibilita a la mucosa intestinal recuperarse, con la mejora de la absorción de nutrientes y reducción del riesgo de trastornos relacionados, como debilitamiento del estado general y en los casos más graves, anemia u osteoporosis.

El papel que juega la avena en la celiaquía, dado que es un alimento muy nutritivo, desde hace años se llevan muchas investigaciones para clarificar las dudas de médicos y nutricionistas acerca de su efecto en el tratamiento dietético de las personas celíacas.

La avena no se consume en grano, se utiliza como ingrediente esencial para preparar muchos productos derivados como los copos, las galletas o las tortas de avena.

La confirmación de que la avena no posee gliadina, la sustancia más tóxica del gluten (esta prolamina en la avena se denomina avenina, y su cantidad es menor), posibilitaría incluir este cereal en el plan dietético de aquellas personas que padecen celiaquía, ampliando la gama de productos alimenticios tolerados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *