Top 10: información que no sabías sobre la celiaquía

La información que conocemos sobre esta enfermedad es bastante escasa, a pesar de que se diagnostica desde hace un siglo. Las personas aún tienen mitos e ideas erradas sobre la enfermedad. Es importante aclarar estos puntos y para ello te traemos esta lista de diez cosas que no sabías sobre la celiaquía.

1- ¿Puede ser curada la celiaquía?

La celiaquía es una enfermedad autoinmune, es decir, que células sanas son dañadas por el propio organismo. En este caso, lo que el cuerpo rechaza es principalmente el gluten, que es una proteína presente en el trigo, centeno y cebada y todos sus alimentos derivados.

Al ser una enfermedad autoinmune, no existe medicación o fármaco especializado para curar la enfermedad, ya que no se trata de alguna bacteria o virus. Entonces, la única forma de lograr cierto control, es eliminando el consumo de gluten.

La dieta libre de gluten es bastante estricta y muy rigurosa y debe mantenerse durante toda la vida del paciente. Los cambios en los hábitos de alimentación deben realizarse de forma radical apenas se emita el diagnóstico de celiaquía.

Las personas con celiaquía no toleran el gluten y el consumo del mismo va dañando e intoxicando las paredes del intestino. Tan solo una pequeña porción de gluten, puede causar graves daños en la salud del paciente. Sin embargo, pueden vivir una vida normal simplemente manteniendo una dieta libre de gluten.

2- La celiaquía pudiera ser genética.

Existen más de cincuenta genes identificados y que están íntimamente relacionados con la celiaquía. Por tanto, existe una cierta predisposición genética de desarrollar la enfermedad si algún pariente en primer grado de consanguinidad ha padecido de celiaquía.

Estudios han demostrado que un 20% de los pacientes diagnosticados, tiene algún familiar con la enfermedad, bien sea el padre, la madre, los abuelos y bisabuelos. Aunque esto no siempre será una determinante, se dan casos donde en un grupo familiar solo una persona desarrolla la enfermedad.

3- Tipos de celiaquía conocidas.

A menudo, las personas celiacas hablan de grados de celiaquía e inclusive llegan a decir que “no son tan celiacos”. Aquí lo que ocurre, es que algunos organismos manifiestan menos síntomas o malestares que otros, pero indiscutiblemente siguen siendo celíacos.

Entonces no existen grados de la celiaquía, lo que sí existe son tipos de celiaquía. Sigue leyendo para conocerlas.

● Celiaquía sintomática: es fácilmente diagnosticable, debido a que es bastante común la sintomatología presentada por los pacientes.

● Celiaquía asintomática: tal como lo sospechas, este tipo no presenta ninguna sintomatología evidente o molestias por ingerir gluten, aun así, no se debe comer gluten.

● Pseudo-Celiaquía: es aquel paciente que posee anticuerpos presentes en celíacos, pero en el estudio de biopsia intestinal, no se evidencia ningún tipo de daño en la mucosa.

● Celiaquía latente: estos pacientes no llegan a tener atrofia de la mucosa intestinal. Suelen ser confundidos como intolerantes al gluten.

● Celiaquía refractaria: es difícil de controlarla, ya que los pacientes constantemente manifiestan molestias a pesar de no ingerir gluten. Generalmente la enfermedad termina produciendo linfomas.

4- Ser celíaco, no es igual a ser intolerante al gluten.

No es que el organismo del paciente no tolere el gluten, ser celíaco implica otros factores. Como es una enfermedad autoinmune, lo que sucede en el cuerpo es que se atacan las células sanas. En este caso, se atacan las vellosidades y la mucosidad del intestino delgado, especialmente el yeyuno.

La intolerancia del cuerpo a ciertos compuestos, simplemente produce malestares, que, aunque también son graves, no es igual a padecer una enfermedad autoinmune. Es por esto, que sé enfatiza en el hecho de realizar cambios drásticos en el tipo de alimentación a consumir.

Un mito, o quizás una esperanza infundada a los pacientes celíacos es creer que la enfermedad es una simple alergia al gluten y que esta, se puede alejar o curar en algún momento.Nada más alejado de la realidad, la ingesta de gluten afecta tanto las vellosidades, como la mucosa intestinal, también afecta a las células sanas del organismo y daña los tejidos.

Aunque existen personas en las que si se da la intolerancia al gluten, pero eso no los cataloga como celíacos, ya que en este caso es más un tipo alergia que padecen las personas, por tanto no se producen daños permanentes en los órganos.

5- ¿Adelgazar dejando de comer gluten?

Uno de los grandes mitos en torno a la celiaquía, es que las personas con la enfermedad serán muy delgadas y perderán mucho peso al no consumir harinas con gluten. Hasta la fecha, no existen estudios médicos que demuestren propiedades de engorde atribuidos al gluten. Entonces, este mito, a partir de ahora debemos desterrarlo de nuestro pensamiento.

6- La contaminación cruzada.

Durante la fabricación, preparación o empaquetado de los alimentos procesados, se usa otros productos como: aditivos, conservantes, espesantes, saborizantes y máquinas de empaquetado que siempre pueden contener cierta cantidad de gluten.

En muchas ocasiones, se da la contaminación cruzada, es decir, el producto, aunque sea marcado como gluten free, es posible que contenga trazas de gluten provenientes del trigo, cebada o centeno.

Por esta razón, las etiquetas deberían de aclarar y dar seguridad que el alimento es 100% libre de gluten y no contiene trazas. Aun así, muchos celíacos optan por preparar ellos mismos sus comidas con elementos orgánicos para evitar la contaminación cruzada.

7- El celíaco nunca va a acostumbrarse al gluten.

La ingesta de gluten, por pequeña que sea, desencadenará casi de inmediato, molestias gastrointestinales en un paciente celíaco y ni hablar del daño a la mucosa intestinal. Por eso los pacientes celíacos, deben comenzar a comprender que su único tratamiento es no comer gluten o sus derivados.

Manteniendo esto como una regla de vida, se evitarán consecuencias nefastas para la salud. Entre las molestias y trastornos asociados a la celiaquía encontramos: apatía, anemia, osteoporosis, depresión, la fatiga crónica, retraso en el crecimiento, y algunas enfermedades o trastornos más graves como aborto, diabetes o linfomas.

8- Mujeres vs. hombres: quién es más propenso a padecer celiaquía.

Según las estadísticas, de cada tres personas diagnosticadas con celiaquía al menos dos son mujeres. Y es muy curioso, que esta estadística se repita con otras enfermedades autoinmunes. Por otra parte, las mujeres y los hombres suelen presentar una sintomatología diferente.

Este fenómeno se asocia a las hormonas masculinas y femeninas, así como a la cantidad presente en cada género. Estudios médicos importantes, plantean que la enfermedad se manifiesta más en mujeres que en varones debido a los estrógenos, que estimulan el sistema inmunológico, mientras que la testosterona lo mantiene más relajado.

9- La dieta libre de gluten y su alto costo.

Lamentablemente, mantener una dieta libre de gluten es muy costoso, ya que los productos gluten free tienen precios más elevados que el resto de los alimentos que consume la población en general.

Esto repercute en el costo de la vida para los pacientes celíacos, ya que las personas con la enfermedad deben acudir a comprar aquellos productos que no contienen gluten y que solo son comercializados en sitios muy específicos pero cuyo costo es bastante más elevado que los productos derivados del trigo.

Aunque actualmente en algunos países se han creado leyes que buscan brindar ayuda a los celíacos a través de obras sociales y afortunadamente, esto va en aumento. ¡Enhorabuena! La celiaquía es una enfermedad como cualquier otra, por tanto debemos ofrecer el mismo nivel de importancia.

10- Otras enfermedades autoinmunes asociadas a la celiaquía.

La celiaquía normalmente cursa con otras enfermedades del tipo autoinmunes y muchos pacientes así lo confirman. Es bastante común que una persona luego de desarrollar cualquier enfermedad autoinmune, suele desarrollar luego alguna otra. En caso dela celiaquía, se dice que existen otras enfermedades asociadas.

Es por ello que, los chequeos médicos deben ser frecuentes, y estar atentos a cualquier síntoma no celíaco que se pueda presentar en los pacientes.

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