Vida y cocina sin gluten

Luego del diagnóstico de enfermedad celíaca, la vida de las personas da un vuelco sorprendente. Siempre se podrá desarrollar una vida totalmente normal, pero se deben adecuar tanto los hábitos alimenticios como las rutinas diarias. Vida y cocina sin gluten es el tema que hoy abordaremos.

Antes de tener el diagnóstico de celiaquía, las personas no han pensado ni por un instante, que tan presente está el gluten en nuestras vidas e inclusive, hasta se ignora sobre qué es el gluten y en qué alimentos o bebidas podemos encontrarlo.

Está tan metido en nuestra vida cotidiana, que lo podemos encontrar en otros productos de primera necesidad, como el champú. Pero en este caso no habrá ningún daño a la salud del paciente celíaco, ya que el producto es de uso externo, sin embargo, más adelante hablaremos de ello.

Por otra parte, nos daremos cuenta de que en la medida que el celíaco comienza a interiorizarse sobre lo que puede consumir y lo que no…, se hará un experto en analizar etiquetas. Aunque actualmente, ya muchos aclaran si realmente es un producto libre de gluten o si contiene trazas.

El reto diario: cocinar sin gluten.

En un principio, puede resultar realmente difícil acostumbrarse a cocinar sin gluten. Hasta que el paciente no se enfrente a un diagnóstico certero, no suele prestar demasiada atención a la composición y origen de los alimentos que consume.

En cambio, cuando llega la hora de enfrentarse a la realidad de la celiaquía o cualquier otra condición que exija un régimen de alimentación especial, es cuando hay que hacerse consciente de lo que se consume y es justamente esto, la parte más cuesta arriba.

Siempre hay que vigilar que compuestos tienen los alimentos y se debe prestar especial atención a cómo se preparan estos alimentos. Entre tanto, al celíaco se le presentan una serie de condicionamientos diarios, que igualmente pueden ser fácilmente sorteados. Conoce de cuáles se trata.

Evitar la contaminación cruzada: una necesidad en todo celíaco.

Se le denomina contaminación cruzada a la mezcla que ocurre entre alimentos con gluten y los productos gluten free. Es bastante común, puesto que siempre se comparten los utensilios o recipientes de la cocina y en alguno de ellos hubo otro alimento que poseía gluten.

Hasta ahora, todos deberían de saber qué alimentos puede comer un paciente con celiaquía, pero también cuáles no puede mezclar. Si aún no lo sabes, infórmate. La mejor fuente de información proviene de personas que padecen celiaquía y puede explicar este punto mejor que nadie.

Por otra parte, las personas celíacas coinciden en estas preguntas: ¿Qué debo hacer? ¿Cómo mantengo mi cocina y utensilios libres del gluten? Lo primero que debes hacer es ser más atento y precavido cuando cocines tus alimentos.

Por ejemplo, si debes cocinar para ti y para otra persona, no mezcles los aceites de fritura, o no compartas la misma tabla de cortar. Será más seguro si cocinas ambas comidas totalmente separadas para evitar los inconvenientes de contaminación cruzada.

Recuerda, en todo momento, que la celiaquía no es una simple intolerancia. Si consumes gluten, tu intestino y otros órganos del cuerpo lo pasarán realmente mal. Lo más idóneo en estos casos sería que, en casa de un celíaco no se cocine con trigo jamás.

Sobrellevando una dieta sin gluten.

Cambiar los hábitos cotidianos de comida de un día para otro, indudablemente no es fácil, ¡pero vamos!, tampoco es imposible. Por supuesto, atravesarán un proceso de aprendizaje y adaptación en un nuevo estilo de alimentación libre de gluten. Si eres un paciente celíaco deberás presta atención a los siguientes factores.

● La disponibilidad y la posibilidad de poder conseguir alimentos en las tiendas y supermercados: si bien la enfermedad se hace día a día más visible, todavía siguen existiendo algunas condiciones que dificultan la tarea de proveerse de productos aptos.

● Los productos sin gluten son costosos: los productos gluten free, son más costosos que los alimentos ordinarios. Aunque muchos países brindan una ayuda especial para los pacientes, el hecho de padecer la condición celíaca significa un aumento en los costos diarios de comida.

● Identificar las etiquetas gluten free: es indispensable saber qué alimentos puedes consumir. Para ellos deberás aprender de donde se obtiene la proteína de gluten y así identificarás qué producto pudiera contener gluten o cuál está libre de él.

● Concientización e información para la familia y el entorno: quienes te rodean y comparten contigo diariamente, deberán informarse y conocer acerca de la enfermedad, para poderte ayudar de forma efectiva en tu nuevo estilo de vida.

Difundir información acerca de como vivir sin gluten

Cuanto más se conoce acerca de la celiaquía, más preparada estará la sociedad para enfrentar los desafíos que conlleva esta enfermedad. A nivel general, los pacientes manifiestan que el común de la gente desconoce de qué se trata la enfermedad, por lo que restaurantes, confiterías y hasta hoteles, no están capacitados para atender a sus demandas de salud.

Mayor injerencia y ayudas estatales o gubernamentales.

El paciente celíaco siente que, ante otras enfermedades, la celiaquía pierde terreno. Aunque en la actualidad, los centros de salud están capacitados para tratar sintomatologías varias, es evidente que todavía falta que se conozcan muchos factores que hacen a la enfermedad.

En ese sentido, es responsabilidad de los gobiernos proporcionar la ayuda necesaria para fomentar la investigación y divulgación de información acerca de la celiaquía y sus implicaciones en la salud. En pocas palabras, el control celíaco debería ser una política pública.

Alimentos aptos.

Es obligatorio realizar la desintoxicación del gluten presente en el cuerpo y esto, no es otra cosa que detener la ingesta de esta glicoproteína. Esto implica suspender el consumo inmediato, de cualquier tipo de cereal o alimento a base de trigo, cebada, centeno y avena. Igualmente, de aquellos productos que pudieran contener trazas de gluten.

Para esto, conviene conocer tres tipos de alimentos: los aptos, los genéricos y los no aptos.

1- Aptos: son aquellos productos que no contienen nada de gluten. Entre esos alimentos se pueden nombrar todos los tipos de carnes, huevos, la leche y sus derivados, cereales sin gluten como al arroz, grasas, azúcares, miel, y frutos secos.

2- Productos no aptos: son todos aquellos productos que contienen gluten, ya sea en estado natural, o porque se lo hayan incorporado durante el proceso de preparación.

También se incluyen en este grupo aquellos alimentos que hayan estado en contacto con trazas de gluten. Todo esto, debe estar aclarado en las etiquetas.

3- Productos genéricos: es todo aquel producto que en su estado natural no contiene gluten, pero por problemas de contaminación cruzada durante la preparación o procesamiento, podría tenerlo. Por ejemplo, aceitunas empaquetadas.

Aprender qué producto puede contener gluten y cuál no, será fundamental para vivir saludablemente. Y aunque eso signifique un cambio radical en la vida de una persona, la prioridad es mantener la buena salud dejando de lado el consumo de gluten.

Expertos en vivir sin gluten.

Si eras de las personas acostumbradas a comprar comida rápida o comer fuera de casa, entonces, estos hábitos debes dejarlos completamente fuera de tu vida. Debes comenzar a priorizar tu salud y saber qué le pones a tu comida. Por lo tanto, deberás acostumbrarte a cocinar en tu casa preferiblemente. Aquí te hemos preparado algunos consejos.

● Conocer otros tipos de harinas: en el mercado encontrarás mucha variedad de harinas que son libre de gluten. Entre las más populares y de fácil adquisición se encuentran: la harina de arroz, de quínoa, de soja, de yuca, de mandioca o de garbanzos. Tienen buen sabor y puedes usarlas en muchas recetas.

● Apuntar a los alimentos naturales: preferiblemente opta por consumir frutas, verduras o carnes en su estado natural. Esto te garantiza cero gluten en tu vida, dado que no han pasado por ningún proceso artificial. Recuerda vigilar la contaminación cruzada durante la preparación.

● Seguir consumiendo las cosas que te gustan: por supuesto, en una versión sin gluten. Por ejemplo, todavía puedes seguir consumiendo postres o panificados de repostería. Tú mismo puedes prepararlo en tu casa. Existen múltiples recetas que pudieras intentar hacer.

● Tratar de cocinar tú mismo tus alimentos: si tú mismo te encargas de tu comida, no habrá dudas de cómo se realizó y podrás estar seguro de tener una comida enteramente sin gluten.

● Poner la creatividad a prueba: cualquier persona siempre quiere probar cosas nuevas. Ser celíacos no te va a impedir esto. Para la cocina sin gluten no existen los límites. Simplemente arriésgate a experimentar y probar.

● Tener cuidado también con las bebidas: si debes buscar comidas libres de gluten, entérate de que con las bebidas, especialmente las alcohólicas, ocurre lo mismo. Evita la cerveza pues contienen gluten y en cambio prefiere otras alternativas, como el vino o licores destilados.

● Cambia la madera por el plástico: sabemos que la madera es un material poroso, por lo que, aunque se lave, siempre le pueden quedar partículas de gluten que luego se le pegaran a los alimentos. Preferiblemente, usa recipientes y utensilios de plástico. O mejor aún, utensilios únicos para preparar la comida de un celíaco.

● Memorizar todos los códigos de conservantes y aditivos bajo los cuales se esconde el gluten: Aunque muchos alimentos no especifiquen que usan trigo o algún derivado en su composición, muchos de esos conservantes contiene gluten. Aunque siempre será más saludable comprar los productos gluten free completamente orgánicos.

¿Productos no alimenticios sin gluten? Mitos y verdades

Hace poco se popularizó la venta de un champú que estaba realizado sin gluten. Esto despertó la polémica y la molestia por parte de comunidades de celíacos. Hay que recordar que vivir sin gluten implica que la persona no puede ingerir nada con esta proteína, es decir, debe sacarla de su dieta.

En cambio, no existe problema alguno, al menos probado médicamente, con el contacto externo con el gluten. Por lo tanto, el hecho de que existe un champú o cremas sin gluten, no significa, al menos para los celíacos, un problema para su salud.

Un producto que no sea alimenticio pero que contenga gluten no va a producir ningún tipo de reacción en un paciente celíaco. Puede, por ejemplo, usar sin problema alguno, cremas que tengan avena o trigo. Solo debería suspender su uso si se ve algún tipo de reacción alérgica, aunque esto no es una sintomatología típica de la celiaquía.

Conclusiones.

Vivir sin gluten significa un cambio en tu vida o en la vida de tu familiar. Pero eso no quiere decir que vayas a pasarlo mal el resto de tu vida. Todavía quedan muchas comidas ricas para hacer, muchas cosas para seguir aprendiendo, y, sobre todo, mucho por vivir.

Además, con los avances de la ciencia médica y de la sociedad en general, los celíacos tienen cada vez más espacios en donde se respeta su alimentación. Puedes encontrar más restaurantes completamente limpios de gluten, más variedad de productos y mayores tiendas de venta de productos gluten free.

Así que, continúa adelante. Ser celíaco, es solo una parte de tu vida.

Deja un comentario