Pastas sin gluten

El único tratamiento efectivo contra la celiaquía es la omisión del gluten y sus derivados, esto parecía haber sacado a las pastas de la dieta común del intolerante al mencionado proteico.

Es un escenario muy conformista pensando en la creciente población mundial diagnosticada con la patología. Por ejemplo, ¿qué comerían el uno por ciento de los argentinos que la padecen? (cifra de la Asociación de Celíacos de Argentina)

Sin embargo, para mayor alegría de los rioplatenses y de todos los celíacos del mundo junto al resto de las personas con problemas de malabsorción del gluten, llámense intolerantes o alérgicos. Existen alternativas para preparar pastas que son similares, que además están enriquecidas con proteínas, vitaminas, minerales y fibras nutricionales suficientes para mantener la calidad de vida.

Amaaamos la pasta

La pasta es el producto alimenticio con mayor demanda en el mundo, así lo publicó un estudio de Oxfam, y supera a los cárnicos, el arroz y la apreciada pizza. Según la IPO Organización Internacional de Pasta, el mundo produce 14 millones de pasta seca al año la cuarta parte es de Italia que además se encarga de exportar el 48% del total global.
Se estima que cada italiano come unos 25 kg de pasta al año. Tal demanda no deja atrás a los intolerantes al gluten, quienes también la solicitan mucho.

Para ellos es necesaria una variación en los ingredientes de la elaboración para prevenir consecuencias adversas. Por ejemplo, el maíz es un cereal inocuo para el celíaco por lo tanto es el sustituto ideal, pero la masa de la pasta necesita más consistencia.

Alternativas para preparar pastas sin gluten

Debido a que el gluten es el responsable del 80% de los aminoácidos en el trigo, es el encargado de formar la estructura flexible de las pastas. Por lo tanto, el producto que lo sustituya debe causar el mismo efecto, debe poder alterar el efecto de las estructuras de las féculas de otras harinas.

Siendo que el maíz, el arroz y el trigo, son los suplentes de la harina de sémola, requieren de la integración eficaz del almidón para concretar la alteración. La mejor forma de hacerlo es gelatinizarlo primero en función de crear consistencia sin llegar a la gomosidad.

Una de las mezclas más efectivas es harina de maíz más 30% de harina de Habas y 20% de la harina de Quínoa, añadir almidón sin gluten. La humedad será de un aproximado de 30% durante el amasado, hay quienes aconsejan calentar el bowl metálico para mayor integración.

La ciencia ratifica que esta mezcla contiene más lípidos totales, Hierro y Zinc, con respecto a otras pastas sin estos componentes. Por lo tanto incrementa el valor proteico a consumir gracias a la lisina, creando un efectivo balance nutricional.

Además la cada porción de entre 50 y 70 gr pasta elaborada con maíz y quínoa o maíz aporta entre el 10 y el 20% de fibra diaria recomendada por los nutricionistas. Entonces, no esperes más y comienza ya a elaborar estas exquisitas pastas sin gluten.