Salsas sin gluten

En este apartado de salsas te mostramos una variedad de recetas con espesantes sin gluten, que no deben faltar en una buena cocina. Así que aunque tengas una condición clínica puedes escapar de los preparados acuosos con estos concejos.

La consistencia de las salsas es un factor que siempre atrae al comensal, además de contribuir a que se impregnen los alimentos. Por otro lado, una salsa aguada parecerá un asopado sin homogeneidad. Pero con el aditamento de los espesantes adecuados, conseguirás la textura ideal.

Harina de maíz

Elabora una reducción de la harina de maíz con un alimento graso, que podría ser mantequilla. Es la clave de la bechamel de la lasaña, además estarás incrementando el valor calórico de la salsa.

Agar agar

La delicadeza de esta gelatina vegetal radica en la temperatura que debe mantenerse a 60°C, porque pierde la consistencia al hervir. Crea densidad en cualquier preparación, siempre que se mantenga esta condición espesará salsas, cuajadas, mermeladas y flanes.

Arroz

Si te quedó un poco de arroz preparado, tritúralo y úsalo de preferencia en preparaciones que lleven pescado, porque es de sabor neutral y nada invasivo.

Féculas

Puedes encontrar en un buen almacén las féculas de cereales sin gluten, incluso de tubérculos. La más popular en la maicena o fécula de maíz que debes diluir en agua antes de agregarla a la salsa.

Goma xantana

Es un polisacárido derivado de la fermentación de almidones de maíz, y es el sustituto que consigue un resultado muy similar al gluten de la harina de trigo. Es práctico de usar incluso al frío, espesa cualquier elaboración y no cambia el sabor ni la textura con el tiempo. Y según el departamento de agricultura estadounidense es el espesante que aporta menos calorías al plato.

Se trata de una gelatina vegetal muy común en Corea, China y Japón, y su principal cualidad es que es muy absorbente, por lo que una pequeña cantidad espesará cualquier salsa.

Goma guar

Es más como una fibra soluble que se obtiene de la haba de guar, es un agente estabilizante empleado para espesar tanto recetas frías como calientes sin afectar el sabor. La proporción es de unos 3 a 5 gramos por cada 250 mililitros de líquido, es realmente espesante y contribuye a la sensación de saciedad.

Patatas

El almidón contenido en las patatas, es suficiente para espesar las salsas y guisos con solo agregar trozos del tubérculo. Se han comercializado las versiones en féculas y en copos de puré, que son igualmente efectivos para conseguir la deseada textura homogénea.